¿Cómo se hace una cerveza light?

Existen dos mitos persistentes detrás de las cervezas light; el primero es que se les agrega más agua de la que se requiere para rebajar su sabor, y el segundo es que se utilizan menos ingredientes de los necesarios para hacerla más ligera. Ambos son falsos y distan mucho de la realidad.

 

Las cervezas light se caracterizan por tener un contenido calórico mucho menor al de otros estilos cerveceros. En promedio, las cervezas light tienen un tercio de calorías que el de una cerveza lager, y esto se logra con mucho más trabajo y cuidado que el que se le da a cualquier otro estilo.

 

Cerveza Estilo American Light Lager

Para hacer una cerveza light, se necesitan agregar más encimas exogenas de las que normalmente se agregan, para que así se generen más azucares fermentables, y por lo tanto se generen menos calorías, que por lo general, no pasan de 90 o 100.

 

A pesar de no ser fácilmente perceptibles, las cervezas light cuentan con la influencia del lúpulo y la malta para obtener aroma y sabor.

 

Lata de Coors Light, la primera marca en producir  la Cerveza Light en Estados Unidos

 

La historia de las cervezas light se remonta a los años 40, cuando la marca Coors empezó a producirla brevemente. Desgraciadamente su popularidad no fue la esperada, y tuvieron que descontinuarla. En 1967 la cervecería Rheingold diseñó su propia receta, pero tampoco recibió la atención del consumidor. No fue sino hasta que Miller Brewing compró la receta en 1973, que el estilo empezó a ganar terreno en el mercado.

 

Actualmente, las cervezas light son de las más vendidas no sólo en Estados Unidos sino en todo el mundo.

 

 

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