La cerveza también tiene un lado que construye

La cerveza también tiene un lado que construye


Una de las prioridades de la agroindustria cervecera mexicana es consolidar una producción cada vez más sostenible, lo que implica un compromiso permanente y a largo plazo para incorporar mejoras en cada etapa de sus operaciones.

Producir mejor significa aprovechar más, desperdiciar menos y reducir el impacto ambiental de cada proceso. Por ello, la circularidad, la eficiencia hídrica y la transición energética forman parte de la evolución de la agroindustria y su cadena de valor.

Economía circular

La economía circular es un componente clave de la estrategia ambiental de la industria, alineada a los objetivos de sustentabilidad a nivel nacional, como el aprovechamiento eficiente de materiales y recursos.

Actualmente, el 99 % de los residuos generados en las operaciones de la agroindustria cervecera mexicana se reaprovechan.

A ello se suma el uso de envases retornables. El 74 % de la cerveza producida se envasa en formatos retornables de lata y botella, de acuerdo con las cifras del sector. Estas cifras reflejan la fortaleza de la industria en materia de transformación ambiental.

Eficiencia hídrica

La gestión responsable y eficiente del agua ha sido -y seguirá siendo- prioridad para la agroindustria cervecera.

En México, actualmente se utilizan 1.6 litros de agua por cada litro de cerveza producido, un consumo 58% menor al promedio internacional que es de 4 a 6 litros, como resultado de las acciones de eficiencia hídrica incorporados en sus procesos de producción.

Este avance refleja la importancia de optimizar continuamente las operaciones, bajo objetivos claros, medibles y alineados a la responsabilidad de la industria con el futuro del país.

Transición energética

La agroindustria cervecera avanza continuamente en la incorporación de energías limpias y la reducción de emisiones en sus operaciones, contribuyendo a los objetivos de transición energética y acción climática de México.

En este contexto, más del 75 % de los procesos productivos y logísticos de la industria cervecera operan con energía limpia. La meta conjunta de la industria es alcanzar la neutralidad de carbono (Net Zero) hacia el año 2040.

Producir mejor también es cuidar lo que nos sostiene

Para la agroindustria cervecera mexicana, avanzar en acciones de circularidad, eficiencia hídrica y transición energética significa mejorar continuamente, convertir los avances en nuevas oportunidades y mantener compromiso ambiental a largo plazo.

La cerveza también tiene un lado que construye: transformar la manera de producir hoy, para contribuir a preservar los recursos que necesitaremos mañana.